Mejorando escenografía prepintada: Fábrica de ladrillos

Desde hace mucho, mucho tiempo,  he deseado tener una mesa de juego para echar alguna partida esporádica a los wargames de las miniaturas que pinto. He dado color a muchas figuras, incluso ejércitos enteros, pero no saco nada de provecho al juego, lo que significa dejar de lado una parte importante del entretenimiento que ofrecen las miniaturas.

Los seguidores más antiguos de Pincel Dorado habréis visto la mesa de juego que monté hace tiempo. Hablo únicamente de la mesa, dado que no llegué a preparar suficiente escenografía como para rellenarla y hacerla "jugable". Por suerte, he dado bastante uso a la mesa, especialmente para reuniones de amigos y juegos de mesa, pero sigo con la espinita de construir la escenografía necesaria como para echar una partida vistosa.

Las razones de este fracaso, tras una buena reflexión y autocrítica, es que siempre busco un nivel de calidad aceptable en todo lo que pinto, lo que requiere bastante tiempo y esfuerzo comparado con las habituales mesas de escenografía que podemos encontrar en cualquier tienda. Al final, construir un número elevado de elementos requiera una inversión en tiempo grande y hace que, por consiguiente, nunca llegue a abordar el proyecto o tenga que pararlo.

Dado que no me veo capaz de preparar piezas con un nivel de detalle "bajo" y "rápido", he decidido enfocar el problema con otra perspectiva. Me fijé en las piezas de escenografía "prepintadas". Estas son algo mediocres en calidad, pero no llegan a ser malas. Podéis ver algunos ejemplos a continuación:

Me fijé que el trabajo de mejorar ligeramente estos elementos y conseguir algo aceptable era mucho más rápido en tiempo que crearlos y pintarlos desde cero. Puedo comprar varios elementos clave y complicados de crear, como por ejemplo edificios de ladrillo, iglesias, etc., mejorarlos con unos retoques rápido, y combinarlos con otros elementos más sencillos de crear de cero, como por ejemplo las carreteras.

Con este enfoque en mente, decidí comprar una escenografía que representa una fábrica de ladrillo, similar a la ambientación de Stalingrado pero transportable a muchos otros escenarios o universos.

Fabrica de ladrillo prepintada

La escenografía me sorprendió. No es barata (39€), pero, a menos que se realice de cero, la escenografía nunca lo es. El nivel de la pintura es aceptable en algunas zonas y deficiente en otras (por ejemplo, las puertas), aunque para jugones que no se preocupen demasiado por el plano artístico es más que suficiente.

Guía de "repintura": Fábrica de ladrillo

A diferencia de otras guías de pintura, en esta ocasión partimos de un punto de inicio dónde gran parte del trabajo está hecho, y tendremos que amoldarnos a lo que encontramos. Es el equivalente coger un dibujo y hacerle varios retoques para mejorarlo, pero el dibujo seguirá siendo el mismo.

Comenzamos lavando con agua y jabón la fábrica. Esto aplica a cualquiera de estos productos, suelen venir algo sucios y es recomendable quitarles todo el polvo o suciedad que puedan traer antes de realizar cualquier paso.

Dejamos secar la pieza completamente antes de continuar. Podemos utilizar un secador de pelo para agilizar los tiempos, pero ojo con no dañar la figura, ya que, al fin y al cabo, son de resina y sensibles al calor.

El siguiente paso consistirá en aportar más variedad cromática a las paredes. Todos los colores son rojos, exactamente del mismo tono, aunque algunos más oscuros según su superficie. Utilizamos color Red Leather A.MIG-0133 para pintar aleatoriamente algunos de los ladrillos. Adicionalmente, hacemos una mezcla con Slate Grey AMMO.F-522 en una proporción 4:1, obteniendo una nueva variedad de color con el que pintar más ladrillos.

Retocamos por otro las puertas, perfilando en condiciones con el color Negro mate A.MIG-0046 los marcos y recovecos. Este es uno de los elementos más visuales de la escenografía, pero el que peor calidad tiene. Si os fijáis bien, ¡los picaportes están pintados en color marrón pese a estar modelados! Repasamos la madera con Madera vieja A.MIG-0036, y perfilaremos los cantos de las puertas añadiendo Rust ochre AMMO.F- 541 a la mezcla en proporción 2:1. Finalmente, marcamos los picaportes con Steel A.MIG-0191.

De la misma manera, pintaremos de Slate Grey AMMO.F-522 el peldaño, que en mi caso tenía bastantes manchas del color de las paredes.

Continuamos mejorando detalles, como los marcos plateados de la parte trasera de la fábrica. Estos también tienen una calidad de pintura muy mala, pero son muy fáciles de arreglar. Los repasamos con Steel A.MIG-0191 con cuidado de no salirnos, pero cubriendo bien toda la superficie. Por último, perfilamos los marcos las aristas del tejado con Gun metal A.MIG-0045, que aprovecharemos para perfilar también las aristas del tejado.

Para aumentar aún más la heterogeneidad de los ladrillos utilizamos Marrón para amarillo alemán A.MIG-1511. Aplicamos el producto en varias "manchas" repartidas de forma aleatoria por la fachada de la fábrica. Posteriormente, con un pincel cargado de Emanel thinner A.MIG-2019 difuminamos el efecto, de forma que se aprecie una ligera sensación de suciedad en zonas dispersas.

De la misma manera, aplicamos unos toques reducidos de pigmento Light rust A.MIG-3006 en los pliegues del tejado, para dar más variedad de color a la pieza. De la misma manera, espolvoreamos pigmento Tierra rusa A.MIG-3014 por los escalones de entrada y los ladrillos cercanos.

Con todos estos pasos el edificio ha mejorado considerablemente, y lo mejor de todo es que requiere muy poco esfuerzo. En una simple sesión de pintura se puede mejorar la pieza, marcando la diferencia.

Como podéis observar, se aprecia una gran diferencia con el cambio de las puertas y el trabajo de los ladrillos. ¡Perfecto para completar el proyecto de la mesa de escenografía!

En las próximas semanas quiero realizar ejercicios similares con otras piezas, ¿os gusta este método o preferís las piezas pintadas desde cero? Comentad y compartid vuestras impresiones.

Iván

Iván

Soy aficionado a los wargames y me encanta compartir nuevas ideas y conocimiento con la comunidad. Si algo me gusta del mundo de las miniaturas es poder juntar tantas aficiones.